Descubrimos casualmente una mutación genética espontánea de una cepa de cariñena negra vieja que cambió de color a blanco. Entonces, injertamos una viña con esta nueva variedad autóctona para realizar una prueba que nos gustó mucho por su grado alcohólico muy contenido y su pH bajo, lo que nos asegura una buena acidez.
Después de 11 añadas en el mercado como vino experimental, con un seguimiento exhaustivo por parte del INCAVI y la DOQ, en 2024 ha sido admitida en la DOQ Priorat, siendo nuestra bodega el principal precursor en la introducción de esta nueva variedad para todos los viticultores y bodegas del Priorat.
La añada 2025 será la primera en la que podremos poner el nombre de CARINYENA BLANCA en la etiqueta y que mantendremos en el tapón como hasta ahora, a modo de recuerdo.
